martes, 15 de septiembre de 2015

LA EDUCACIÓN EN UN ENTORNO TECNOLOGICO




         En un mundo tan competitivo como en el que vivimos actualmente, la educación y la calidad de la misma, marcan la diferencia, en este sentido, el compromiso y la responsabilidad de los docentes en la educación, han trascendido notoriamente, debido, a que no solo son actores importantes en la búsqueda, formación y estructuración del conocimiento, sino que además se han convertido en ejes importantes en el proceso de crecimiento personal de los estudiantes, ayudándolos a convertirse en seres que  puedan  desenvolverse socialmente y que puedan aportar algo al bienestar común. Esto lleva a que los docentes de hoy y en general, todas  las personas involucradas en la educación,  sean personas más humanas, más sensibles, que generen confianza, pero también  que sean más competitivos, que estén actualizados y en constante cambio e innovación, pues de ello depende también la calidad de seres humanos que ofrecerán a su región y al país.

 


 
 
 
     En este sentido,  el uso de la tecnología en los procesos de enseñanza- aprendizaje se convierte en herramienta indispensable que facilita cada una de las etapas educativas del ser humano,   por lo tanto,  los docentes estamos llamados a aceptar en nuestra labor  el uso de la tecnología, convirtiéndonos en impulsores de la misma en nuestros estudiantes,  dando respuesta a las necesidades actuales del entorno tanto laboral como social.   De esta manera,  tal como lo menciona  Osorio, M. (2012).   Un docente es un actor en permanente estado de formación, forjado con muchos elementos que permiten caracterizarle de manera especial”[1]. (p. 10). Así pues, los docentes debemos asumir este reto capacitándonos y preparándonos continuamente, apropiarnos del conocimiento tecnológico, de tal suerte  que podamos integrar sin problema estas  nuevas tecnologías en las actividades formativas cotidianas, pero además y lo que es muy importante, es que nos convirtamos en guías  y por qué no, guardianes del uso responsable y adecuado  de la tecnología para nuestros estudiantes.
 
     Para nadie es un secreto que las nuevas tecnologías  han causado una revolución y un cambio de perspectiva de como visualizamos el mundo en general, cambiando patrones de comportamiento, de compra, de relaciones interpersonales, entre muchos otros, y por supuesto de  aprendizaje.  El acceso a la fácil e infinita información nos abre las ventanas a más conocimiento, convirtiendo la conectividad en parte fundamental en el proceso de aprendizaje, aportando experiencias y habilidades  que los llevaran a adquirir  competencias afines con lo que el entorno  requiere.   

     Como docente y estudiante, debo admitir que la tecnología adecuadamente aprovechada, abre las ventanas para nuevos escenarios de interacción con el mundo.   En la educación específicamente hablando,  nuevos modelos pedagógicos de enseñanza y aprendizaje que pueden ser más eficientes y motivantes para el proceso de construcción  del conocimiento (teórico y experiencial) tanto para el estudiante como para el docente.

 

 

 

 

 




[1] Osorio, M. (2012). Unidad 2: Dos actores claves en el desarrollo de un proceso pedagógico. En curso virtual Inducción a procesos pedagógicos. Versión 2. Bogotá: SENA. p. 10.
 



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